Hola Te invito a descargar de manera gratuita este libro para aprender a controlar plagas en los cultivos, tanto preventivamente como en el momento.
1.
lunes, 8 de mayo de 2017
sábado, 6 de mayo de 2017
Uso de aguas residuales para regar campos horticolas
1. Reutilización del agua residual urbana tratada en cultivos industriales:Tabaco para obtención de productos de interés en la industria
2. Evaluación de riesgo del riego con agua residual
depurada en un cultivo industrial
3. Reutilización del agua residual urbana regenerada mediante
microfiltración en cultivos hortícolas: cultivo de lechuga.
4. Reutilización del agua residual urbana regenerada mediante
foto-Fenton solar en cultivos hortícolas: cultivo de calabacín.
5. Herramientas biológicas para la evaluación de las consecuencias ambientales
del uso de aguas regeneradas para riego en suelos agrícolas.
6. Microcosmos Terrestre (Sistemas multi-especie MS·3) .
7. Utilización de los sistemas MS·3 para la evaluación de riesgo ambiental de una muestra de agua depurada utilizada para riego en un suelo agrícola.
8. Herramientas para el estudio de la movilidad de contaminantes en el suelo: Mesas de escorrentía y lixiviación
9. Estudio de semi-campo para valorar la movilidad de contaminantes en las aguas depuradas cuando se utilizan como riego en suelos agrícolas
10. Referencias
miércoles, 3 de mayo de 2017
Libro con descarga gratis para producir lechuga.
Descarga gratis este libro con 147 paginas donde viene información para empezar a producir lechuga desde cero, en campo abierto y terrenos pequeños.
martes, 2 de mayo de 2017
Efecto de la cantidad de riego con la producción.
Efecto del Número de Goteros y la Frecuencia de Riego Sobre la Producción, Calidad del Fruto
Se realizó durante tres años consecutivos un ensayo para determinar el efecto del número de emisores por planta y el intervalo de riego sobre los parámetros de producción, calidad y productividad del agua en manzanos de diez años, cv ‘Golden Delicious’ sobre portainjerto EM9, cultivados en sistema intensivo en un suelo aluvial del noreste de España. El experimento consistió en aplicar la misma dosis de agua, determinada de acuerdo con las necesidades de riego, a través de tres diseños agronómicos distintos (1, 2 y 3 goteros autocompensantes de 8 Lh-1 por árbol, separados 1, 0,8 y 0,4 m, respectivamente), manteniendo el tiempo de riego constante y variando la frecuencia de riego en cada diseño (3, 6 y 9 días de media, respectivamente). No se observó ninguna diferencia entre los tres diseños para ninguna de las variables analizadas (P<0,05), excepto el índice de almidón. La falta de diferencias en los parámetros de producción entre tratamientos puede atribuirse en parte a la semejanza del patrón hídrico que finalmente se desarrolló en los distintos diseños, como consecuencia del idéntico volumen de agua aplicado y de la franja de humedad continua que se formó en la hilera del cultivo, debido a la proximidad entre goteros. En las condiciones del ensayo, el diseño agronómico con 1 emisor por árbol y frecuencia de riego 3 días permitió alcanzar producciones similares a las obtenidas con 2 o 3 emisores y frecuencias de riego menores, con ahorro en el coste económico de la instalación.
Autores: J.R. Gispert
F. Ramírez de Cartagena
J.M. Villar
J. Rufat
I. Batlle
Editora: Información Técnica Económica Agraria
Año: 2,017
lunes, 1 de mayo de 2017
Como producir papa o patata.
Se acepta en la actualidad que las primeras variedades silvestres de patata crecieron en la costa chilena, hace cerca de 13.000 años, mucho antes del desarrollo de la agricultura. La abundancia de especies nativas en los Andes sugiere que esta planta ‘viajó’ a estas tierras de forma muy rápida. De todas maneras, se considera todo un récord que hace 8.000 años ya pobladores andinos hubieran domesticado la patata Los conquistadores españoles llegaron a América en busca de oro, pero el verdadero tesoro que trajeron de regreso a Europa fue la papa o patata. Aunque los incas la llamaban «papa», la mayoría de los españoles la denominamos «patata», posiblemente por una confusión con otro tubérculo americano, la batata. Hoy día se le sigue llamando papa en Canarias y algunas zonas de Andalucía, pero en el resto de España se la conoce como patata. En 1596, el botánico Luizo Gaspond Baukin le dio el nombre de Solanum tuberosum, denominación que tuvo algunas implicaciones negativas porque la población la relacionaba con otras plantas de la familia de las solanáceas, que contenían alcaloides. En esa época y posteriormente, la gente aseguraba que la patata causaba dolor de cabeza, embotaba los sentidos, contaminaba el organismo y propiciaba la aparición de la ‘sangre maligna’, causante de fiebre y enfermedades infecciosas. Si lo anterior no fue suficiente para condenar a la patata, un rumor aparecido en Francia e Inglaterra acabó de hacerlo: decían sus habitantes que este tubérculo causaba la lepra. La patata no dejó de ser considerada como una curiosidad botánica, para pasar a ser un cultivo normal hasta mediados del siglo XVIII, a pesar del hecho de que en Sudamérica era una planta cultivada normalmente
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